En este chiste, la sorpresa y la ironía se entrelazan para crear un desenlace humorístico en una conversación amigable. La historia subvierte las expectativas cuando el amigo supuestamente sin olfato reacciona ante el «aroma» mencionado.
Aunque una situación embarazosa, la historia evoca risas mientras exploramos cómo las comunicaciones pueden tener resultados inesperados y cómo el humor puede surgir de las coincidencias cómicas.
En última instancia, nos invita a reír ante los giros inesperados de la vida y cómo el infortunio puede llevar a situaciones cómicas en las que las apariencias pueden engañar.
Amigas conversando después de tiempo
Tras una temporada sin verse, 2 amigas se saludan.
Hola Mari.
Hola Ana
¿Cómo te va todo , Mari?
Estoy bien, Ana, pero a nivel -íntimo- no me como una rosca.
¿Qué te pasa?
He ido al ginecólogo y me ha dicho que tengo el síndrome del chocho que huele a cebolla y no he tenido relaciones desde entonces y me he quedado vistiendo santos.
No te preocupes Mari, tengo un amigo que NO tiene olfato, te lo presento y le das una alegría a tu cuerpo.
Tras la presentación, ya en la habitación del hotel, Alfonso y Mari se -d e s n u d a n- y ya puesto en preliminares, Alfonso con su cabeza entre las piernas de Mari levanta la cabeza y exclama!!
– Joder Mari, como te apesta el chocho a cebolla!!
_ pero Alfonso!!! Si me dijiste que no tenías olfato!!
No tengo olfato, dice el colega, pero no ves como me lloran los ojos.
CHISTES BUENOS
- Amigas conversando
- Al crédito y al contado
- Amigas recién casadas
- Tres amigas conversando
- Dos amigas recién casadas
- Amigas conversando en una cafetería


