«En un tranquilo parque, un viejito escucha una inesperada propuesta de una ranita que afirma ser una princesa maldita.
Sin embargo, su respuesta revela un sentido del humor agudo y una perspectiva peculiar sobre la situación.»
«Ranita Encantada: Respuesta Ingeniosa»
Un viejito iba caminando por un parque cuando escucha una voz que le dice:
Escucha, y mira acá abajo, soy una hermosa princesa, especialista en los -p l a c e r e s- de la carne…
Una horrible y envidiosa bruja me transformó en una ranita, pero con un beso tuyo seré nuevamente una mujer deseosa de compañía, con hambre de -carnal-, podría hacerte el hombre más feliz sobre la tierra.
El viejito miró a la ranita, se agachó y la tomó con una mano y se la echó en el bolsillo.
La ranita se asomó muy sorprendida por la actitud del viejo y le dijo:
– Pero que, ¿acaso no me vas a besar?
Y el viejito le contestó:
– Mira, a mi edad me hace más gracia, una ranita que habla, que una maniática con deseos de poseerme.
Chistes de ancianos:
- ¿Cuánto pesa?
- Abuelo travieso
- Anciano en el médico.
- Viejita libidinosa
- Abuelita preocupada
- Anciana vendiendo pan.
- Jubiladas conversando en el parque.
CONCLUSIÓN
- «En este chiste, el viejito demuestra que el humor y la astucia no tienen edad. Su respuesta ingeniosa a la propuesta de la ranita refleja que, a veces, lo inesperado puede generar más diversión que cualquier oferta tentadora.
- Una lección ligera sobre cómo el ingenio puede triunfar sobre las circunstancias.»
OTRO CHISTE
La casa se quedó vacía desde que te fuiste
¿Quieres que vuelva?
No, quiero que me devuelvas los muebles.

¡Mi regalo de cumpleaños!
No sé si quedármelo o cocinarlo



